jueves, 20 de marzo de 2014

Periodista chileno podría ser condenado a tres años de prisión por denunciar al actual General Director de Carabineros Gustavo González Jure por violación de derechos humanos

El periodista chileno, director del semanario Panoramas News, Patricio Mery Bell podría ser condenado a tres años de cárcel, el próximo 31 de marzo, por denunciar el asesinato de un joven de 14 años en manos de carabineros durante la dictadura pinochetista. Este es el precio que tiene que pagar la prensa independiente en Chile por ejercer su labor, pues juzgarán a un periodista por investigar y denunciar a un asesino y no al asesino mismo. El mundo del revés.



A continuación les presento el perfil de Patricio Mery Bell escrito por Juan Carlos Ortiz Farias, desde  Ecuador Quito. 


Realizando una clase con mis alumnos de periodismo, les pregunté que esperaban de la profesión. La mayoría coincidió con la siguiente reflexión: informar de manera veraz desde una tribuna que te posicione en la sociedad. Al referirse a la tribuna, muchos soñaban con ser –rostros- conductores de noticiarios de televisión, animadores de programas de conversación y para muchos de mis alumnos, el desafío es transformarse en referentes sociales de análisis político, deportivo o de  farándula.

Así se puede definir principalmente las divisiones del periodismo en Chile: periodistas que son conductores de TV (los más cotizados), reporteros en terreno (TV, radio y prensa escrita), periodistas que se dedican a las relaciones públicas y administrativas (tanto en el Estado como en el ámbito privado) y los periodistas de investigación, quizás la parte más sacrificada del oficio de informar, ya que no es prioridad para ningún medio ni para el Estado. Más bien, el periodismo investigativo se transforma en una piedra en el zapato para quien es escudriñado y posteriormente también es una molestia para el sector de la sociedad donde se produce el destape.

Revisando los procesos de periodismo investigativo en los últimos años me pude encontrar con un caso particular de un colega chileno que ha decidido investigar, denunciar e ir más allá en los casos en los que se ha involucrado. Me refiero al periodista Patricio Mery Bell. Este colega ha decidido hacerse parte de los casos que llegan a sus manos, como si su vida fuera a depender de ello, en lo que se podría definir como un “Activismo Comunicacional”, es decir, una nueva forma de ver el oficio de periodista en un país que en sus cifras y en sus ideas, muestra el marcado sesgo del control mediático de la derecha tradicional que tiene en su mejor ejemplo la prensa escrita y su famoso “duopolio” de los medios El Mercurio y Copesa.

Patricio Mery tiene su origen ideológico en el Partido Socialista, viene de una familia de izquierda, parte importante de sus cercanos  militaron en el Mapu partido leal al Presidente Salvador Allende durante los mil días en que duró su gobierno. Poco a poco este periodista fue avanzando en su profesión de la mano del trabajo partidario, en especial en diversos municipios chilenos y en trabajos con parlamentarios de la antigua  Concertación. En ese contexto logró una especial afinidad con los ex diputados Marco Enríquez Ominami y Álvaro Escobar, con los cuales estableció una idea de la llamada “tercera vía chilena” de gobernabilidad que permitiera romper con el sistema binominal y planteara la forma de crear una nueva constitución para el Chile del siglo XXI. Para terminar con los amarres de la dictadura.

Dentro de ese esquema surge la idea que el diputado Enríquez Ominami se presentara a la elección presidencial en 1999 como candidato. En ese ámbito, Mery Bell realiza su debut como Jefe de Comunicaciones de un candidato en una carrera presidencial.

Luego de esta pasada que sorpresivamente lleva al candidato MEO a sacar cerca del 20% de los votos en primera vuelta (aunque no le alcanzó para pasar al balotaje), surge un distanciamiento con Enríquez Ominami: El candidato se niega a traspasar los votos al concertacionista Eduardo Frei y Patricio Mery a nombre del comando de MEO impulsa un apoyo electoral a Frei para evitar a toda costa un triunfo de la derecha. Según fuentes cercanas a Mery, las sospechosas reuniones de Enríquez Ominami con personeros representantes de grupos económicos chilenos de derecha, hizo que el periodista criticara fuertemente al candidato, por lo que se produjo un quiebre en la relación política.


En medio de esta contingencia, surge una noticia que tomó por sorpresa a muchos. Es electo el candidato de la derecha conservadora, empresario y especulador financiero Sebastián Piñera. Representante duro del modelo neoliberal y heredero de la dictadura de Pinochet, que no dudó en poner en puestos claves a la créme de la créme de la generaciones jóvenes del pinochetismo y personas entrenadas por servicios de inteligencia extranjeros.

Frente a esto y observando a una Concertación un tanto golpeada y atomizada, decide fundar el semanario Panoramas News. Una revista semanal de distribución gratuita que se distribuía en las estaciones del tren subterráneo de Santiago, que llevaba en su pauta temas culturales de carácter gratuito, entrevistas a fondo, análisis crítico en su línea editorial e investigación periodística.

De esta manera Mery decide hacer frente al gobierno de derecha, ubicándose en la trinchera contraria.

Inmediatamente el director de Panoramas News decide asistir a las primeras protestas en contra del gobierno de Piñera y a las marchas de movimientos sociales que piden cambios en la sociedad chilena. En las primeras marchas a las que acude decide acompañar a los estudiantes detenidos hasta las comisarías, reportear en directo vía Twitter, Facebook y denunciar los abusos y maltratos de la policía chilena contra los manifestantes.

Poco a poco Mery entra en la mira de las fuerzas de represión policial, ya que empieza a denunciar situaciones tales como policías infiltrados en manifestaciones y encapuchados que provocan desordenes y que descubre son policías de civil.

El periodista empieza a ser reconocido y “encargado” por los agentes del Estado y comienza a ser arrestado en cada manifestación en la que se hace presente. Mery se “familiariza” con los policías que lo arrestan y reconoce al coronel Jorge Fernández (actualmente general) como el principal “mentor” de sus detenciones. Incluso en una ocasión fue brutalmente golpeado y desnudado en celdas de la policía chilena, vulnerando los derechos del detenido.  

Observando el arrojo del periodista a la hora de identificar carabineros que cometían abusos contra los manifestantes, comenzó una relación con el departamento de derechos Humanos de la Central Unitaria de Trabajadores, frente a lo cual se le abrió la posibilidad de contar con la confianza de los delegados militares de la CUT, miembros de fuerzas armadas y de orden, que por carecer de derechos sindicales, optan por acercarse a la CUT como único medio para denunciar abusos institucionales contra funcionarios de planta.

Y aquí se presenta una de las principales denuncias del director de Panoramas News en contra de un organismo del Estado. El periodista acusa como violador de derechos humanos al  General Director de Carabineros, Gustavo González Jure. Hasta la oficina de partes del palacio de La Moneda, llegó el director del periódico independiente acompañado por la encargada del Departamento de Derechos Humanos de la CUT, María Eugenia Puelma, y el abogado de la instancia Rubén Jerez, quienes entregaron una carta dirigida al Presidente Sebastián Piñera en donde acusan al General Director de Carabineros, Gustavo González Jure, de homicidio calificado. Pero Piñera fiel a su estilo rastrero hizo oídos sordos a la denuncia y encubrió al asesino quien hasta hoy se mantiene en su cargo.   

El delito lo cometió en 1988 mientras era Capitán de la Décimo Tercera Comisaría de La Granja en plena dictadura militar.

“Hemos venido hacer una denuncia por crímenes de lesa humanidad y de homicidio calificado en contra del director de Carabineros, quien en 1988 era capitán de la comisaría de La Granja y asesinó por la espalda en un crimen cobarde, al menor de 14 años, Sergio Albornoz Matus”, acusó Mery.

El comunicador social añade que el gobierno de Piñera encubrió este caso al mantener a González Jure en el cargo –situación que se mantiene ya en los primeros días del gobierno de Bachelet- “Por este crimen no ha recibido ningún castigo, porque aquí estamos en la dimensión desconocida. Los criminales no son juzgados. Los violadores a los Derechos Humanos terminan siendo Directores de Carabineros, quienes son el aparato represivo del Estado, los verdaderos criminales terminan en cargos de confianza ganando millonadas de plata, maltratando a sus propios funcionarios con sueldos indignos. Es grave que un violador de los Derechos Humanos esté a cargo de Carabineros”, criticó.

Posteriormente, el director del semanario Panoramas News, denunció al jefe de la unidad de inteligencia de Carabineros (DIPOLCAR), General Bruno Villalobos, de realizar escuchas telefónicas ilegales a parlamentarios y figuras públicas del ámbito nacional sin el consentimiento de los tribunales de justicia, únicos autorizados para ordenar estas escuchas telefónicas. Mery llevó la denuncia hasta la comisión de derechos humanos de la cámara de Diputados del congreso chileno. Luego de estas denuncias, el general Villalobos terminó reconociendo que habían ciertas “irregularidades” en el proceder de los “pinchazos” telefónicos y fue transferido de su cargo como jefe de la inteligencia policial cuando Villalobos iba a ser formalizado por el delito en el caso pasó a la Fiscalía Militar en donde la impunidad se hizo carne y salvaron a Villalobos, quién hoy es el Prefecto Inspector de la zona Metropolitana de Santiago de Chile.

En su carrera como periodista y “activista comunicacional”, Patricio Mery es contactado por el inspector Fernando Ulloa de la Policía de Investigaciones de Chile a quien le entrega información sobre tráfico de drogas en el norte del país y en la cual estaba comprometido el alto mando de la institución, además de ocupar parte de los recursos generados para financiar un golpe de estado en Ecuador y destituir al presidente Rafael Correa. Luego de la denuncia, Mery es invitado por el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, a discutir los alcances de su investigación, posteriormente y por razones de seguridad el periodista logra asilar a Ulloa en la embajada de Ecuador en Chile.

A su vez, miembros de la marina chilena se reúnen con el periodista para denunciar al Alto Mando de su institución ya que al momento del terremoto del 27 de febrero del 2010, almirantes dieron la orden a infantes de marina a salir a las calles armados y dispuestos a matar a la población civil para proteger dependencias navales sin ninguna orden presidencial lo que vulnera la leyes vigentes. A este caso se le denominó “el Golpe Blanco contra la Presidenta Bachelet”.

En Noviembre de 2013, Hugo y Alexis Melinao, ambos de la comunidad Rayén Mapu de Ercilla, viajaron hasta La Paz luego de que su hermano Rodrigo Meliano Lican fuera asesinado. Los Mapuche, llegaron hasta las puertas del Palacio Gobierno, en la ciudad de La Paz, solicitando una reunión con el presidente Evo Morales para pedirle refugio político en Bolivia, luego de que Alexis fuera amenazado de muerte por un grupo paramilitar. Los hermanos Mapuche fueron acompañados por el periodista Patricio Mery Bell, con la misión de "dar cuenta del peligro que se cierne sobre los menores Mapuche, en aquellas comunidades que luchan por la recuperación del agua y de sus tierras ancestrales, usurpadas por el Estado de Chile y entregadas a la depredación de las transnacionales y forestales".

Pero la venganza del Alto Mando de Carabineros está en curso, Mery recibe constantes amenazas y el 31 de marzo de este año podría ser condenado a tres años de cárcel por el delito de injurias. Cabe destacar que lo denunciado por el Periodista está acredito en documentos históricos de la Fiscalía Militar y de Juzgados de San Miguel que en su momento tuvieron imputado  al General Gonzalez Jure en calidad de autor pero luego de la maniobra de la dictadura de Pinochet y por ser hijo de un importante General de Carabineros cercano al tirano fue “liberado” y el crimen quedó impune. Hasta el día de hoy se mantienen en sus cargos los principales responsables del asesinato de Sergio Albornoz Matus, el General Director, Gustavo Adolfo Gonzalez Jure y el Comandante Teniente Coronel, Miguel Ángel Ortiz Farías. Existe la incógnita de saber que realizara Bachelet con este emblemático caso.

 CONTINUARÄ………………………………………